Guía para deshacerte de tu Pino de Navidad Natural
Los regalos ya se abrieron, las canciones ya se cantaron, la comida especial ya se disfrutó y los visitantes ya se fueron de casa. Por mucho que nos gusten las fiestas navideñas, finalmente tienen que terminar. Llegado este momento, es hora de empezar a pensar en la limpieza.
Es agradable que hayamos tenido decoraciones navideñas naturales (el pino, las guirnaldas…), pero una vez que terminan las vacaciones, probablemente no sepamos por dónde empezar para limpiar. Si no te preparaste con anticipación, las agujas del pino pudieron llegar a todas partes y la savia del pino pudo haberse filtrarse en el suelo, las alfombras, y la tapicería. Para ayudar a minimizar los daños a tu casa, hemos reunido algunas sugerencias sobre la mejor manera de deshacerte de las decoraciones navideñas naturales.
Retira las luces y decoraciones
No sacarás tu pino sin antes quitarle las luces y adornos. Lo mismo es cierto para las guirnaldas y coronas, si has colocado luces sobre éstas. Cuando quites los adornos del pino, hazlo de abajo para arriba. De esta manera, cuando estés tratando de alcanzar los ornamentos colgados en lo alto, no aplastarás ni romperás los adornos que de otro modo estarían en la parte baja.
Al almacenar los adornos frágiles, envuélvelos pañuelos. Puedes colocarlos en viejos cartones de huevos para mantenerlos todos separados y así no chocarán entre sí, ni se romperán durante su almacenamiento.
Al quitar las luces, inicia desde donde terminaste de colgarlas y vete hacia atrás. Tómate su tiempo, enlazando las extensiones alrededor de tu antebrazo, una extensión a la vez. Utiliza una tira de alambre para amarrar por en medio cada extensión, así evitarás que se deshilache y enrede. Cuando vayas a retirar las luces de las guirnaldas y barandales, desenrolla lentamente cada extensión y almacénalas de la misma manera en que almacenaste las del pino de navidad.
Saca el pino de Navidad
Esta es probablemente la parte más intimidante de la limpieza, pero no tiene que serlo. Aún así, es una buena idea tener al menos dos personas a la mano para que te ayuden a completar el trabajo. Retira la falda del árbol y coloca una sábana que cubra el suelo que está abajo del pino (trata de cubrir la máxima extensión posible). Sacude tantas agujas secas como te sea posible. Utiliza una jeringa para pavo para retirar y desechar cualquier exceso de agua en la base del árbol. En este punto, hay dos métodos populares en que puedes disponer del árbol. Selecciona el método que funciona mejor para ti:
Envuélvelo y déjalo afuera para que pase la carretilla por éste
Si tomaste nuestro consejo en la nota anterior del Blog y colocaste una bolsa especial para el pino bajo éste cuando lo pusiste por primera vez, esto te será fácil. Basta con tirar de la bolsa alrededor del pino para introducirlo en ésta. Si no pusiste la bolsa especial, toma una sábana grande y envuélvela alrededor del pino. Despeja el camino desde el árbol hasta la salida más cercana, mueve muebles si es necesario. Luego, con la ayuda de otra persona, lleva el árbol afuera, teniendo cuidado de no golpear lámparas, cuadros u otros obstáculos. Una vez que hayas dejado el árbol afuera, retira la bolsa o sábana, así como el pie de árbol si todavía está unido.
Retira las ramas
Algunas personas prefieren remover las ramas en el interior para que sea más fácil mover el pino a través de la casa sin chocar con las cosas. Usando tijeras de podar, corta las ramas del pino y colócalas en un contenedor o bolsa grande. Una vez que elimines las extremidades, te será fácil mover el tronco restante hacia el exterior sin chocar con las cosas.
Dispón del pino, las coronas y las guirnaldas
Muchos lugares cuentan con servicio de recolección de pinos, lo único que hay que hacer para que se los lleven, es ponerlos en la acera. Llama a la oficina coordinadora de reciclaje o eliminación de residuos de tu ciudad para averiguar si ofrecen este servicio. Los árboles y guirnaldas que han sido pintadas y rociadas con decoraciones como brillo o nieve falsa al no poder disponer de ellos como comporta, deberás tirarlos a la basura.
Si en tu ciudad no hay servicio de recolección de pinos, o si tardase demasiado tiempo en sacar tus decoraciones y ya no pasa el camión recolector, entonces tendrás que disponer del pino por ti mism@. Ponte en contacto con tu ciudad para obtener una lista de las instalaciones de compostaje donde puedan tomar tu pino. También podrías dejarlo en tu jardín hasta la primavera y ponerlo a través de una astilladora de madera para convertirlo en abono. Puede cortar las ramas y utilizarlas como separadores cuando abonas tu jardín, así facilitarás el flujo de aire y agua.
Barre (no aspires) las agujas
Mientras que tu primer impulso podría ser simplemente aspirar todas las agujas que tu pino arroje (¡y sí que va a tirar arrojarlas!), por más cuidados@ que seas, esta será realmente una mala idea. Las agujas y las aspiradoras no son amigas. Las agujas tienden a atascarse en las peores partes de tu aspiradora, se agrupan y obstruyen el flujo de aire. Las obstrucciones no siempre aparecen de inmediato. A veces se bloquea parcialmente el flujo, pero con el tiempo y la acumulación de polvo, es cuestión de esperar a que tu aspiradora pare por completo de realizar su función.
Una vez que hayas barrido, envuelve un trozo de cinta adhesiva alrededor de tu mano (lado pegajoso hacia afuera) y toca la zona para recoger agujas perdidas con la cinta. Si la cinta se llena, simplemente tírala y repite la operación con otro pedazo nuevo.
Limpia los derrames y la savia
Lo más probable es que incluso después de haber eliminado las agujas, todavía encuentres un desastre. Para las manchas más pequeñas de savia puedes humedecer un paño con alcohol y frotarlo sobre éstas para eliminarlas. Asegúrate de utilizar un paño blanco para que no haya transferencia de color que manche tu alfombra. Para las manchas más pesadas, puede que tengas que contratar a un limpiador profesional de alfombras para que de a tu alfombra una limpieza a fondo. Busca al proveedor Chem-Dry más cercano a tu localidad.









